Una buena cabeza... un buen espíritu... una buena disciplina y un buen motivo

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martes, 2 de noviembre de 2010

colores de otoño


...la primera cancion que escuche de Antony and the Johnsons fué en una pelicula de Isabel Coixet... la vida secreta de las palabras...

martes, 26 de octubre de 2010

..el culto a la muerte.. la fiesta de la vida


Los druidas eran los sacerdotes celtas...  la noche de difuntos es la fiesta de samhain señor de la muerte esa noche se encienden grandes hogueras...  es la fiesta de la cosecha se dice adiós al verano en la ultima noche del año….comienza el invierno las animas... deambulan libremente ... en las casas se preparan castañas cocidas con anís en su honor...  las calaveras asustan a las animas que quieren hacer daño... por eso después de vaciar las calabazas para hacer dulces...  se tallan en ellas calaveras se encienden pequeñas velas en cuencos con agua y aceite cuando se consumen se sabe que el anima del purgatorio ha alcanzado la luz. ¿diversion o miedo? Es el culto a la muerte

domingo, 24 de octubre de 2010

en este domingo gris















...cae la lluvia en este domingo gris...el viento agita las ultimas hojas  de los arboles...la melancolia de otoño ha llegado... con ella el recuerdo de esta cancion...


jueves, 14 de octubre de 2010

Testamento de otoño


MATILDE URRUTIA, aquí te dejo
lo que tuve y lo que no tuve,
lo que soy y lo que no soy.

Mi amor es un niño que llora:
no quiere salir de tus brazos,
yo te lo dejo para siempre:
eres para mí la más bella.

Eres para mí la más bella,
la más tatuada por el viento
como un arbolito del sur,
como un avellano en agosto.

Eres para mí suculenta
como una panadería,
es de tierra tu corazón,
pero tus manos son celestes.

Eres roja y eres picante,
eres blanca y eres salada
como escabeche de cebolla.

Eres un piano que ríe
con todas las notas del alma
y sobre mí cae la música
de tus pestañas y tu pelo.

Me baño en tu sombra de oro
y me deleitan tus orejas
como si las hubiera visto
en las mareas de coral:
por tus uñas luché en las olas
contra pescados pavorosos.

De Sur a Sur se abren tus ojos
y de Este a Oeste tu sonrisa,
no se te pueden ver los pies
y el sol se entretiene estrellando
el amanecer en tu pelo.

Tu cuerpo y tu rostro llegaron,
como yo, de regiones duras,
de ceremonias lluviosas,
de antiguas tierras y martirios.

Sigue cantando el Bío-Bío
en nuestra arcilla ensangrentada,
pero tú trajiste del bosque
todos los secretos perfumes
y esa manera de lucir
un perfil de flecha perdida,
una medalla de guerrero.

Tú fuiste mi vencedora
por el amor y por la tierra,
porque tu boca me traía
antepasados manantiales,
citas en bosques de otra edad,
oscuros tambores mojados:
de pronto oí que me llamaban,
era de lejos y de cuando
me acerqué al antiguo follaje
y besé mi sangre en tu boca,
corazón mío, mi araucana.

Qué puedo dejarte si tienes,
Matilde Urrutia, en tu costado
ese aroma de hojas quemadas,
esa fragancia de frutillas
y entre tus dos pechos marinos
el crepúsculo de Cauquenes
y el olor de peumo de Chile?

En el alto otoño del mar
lleno de niebla y cavidades,
la tierra se extiende y respira,
se le caen al mes las hojas.

Y tú inclinada en mi trabajo
con tu pasión y tu paciencia
deletreando las patas verdes,
las telarañas, los insectos
de mi mortal caligrafía.

Oh leona de pies pequeñitos,
qué haría sin tus manos breves,
dónde andaría caminando
sin corazón y sin objeto,
en qué lejanos autobuses,
enfermo de fuego o de nieve?

Te debo el otoño marino
con la humedad de las raíces
y la niebla como una uva
y el sol silvestre y elegante:
te debo este cajón callado
en que se pierden los dolores
y sólo suben a la frente
las corolas de la alegría.

Todo te lo debo a ti,
tórtola desencadenada,
mi codorniza copetona,
mi jilguero de las montañas,
mi campesina de Coihueco.

Alguna vez si ya no somos,
si ya no vamos ni venimos
bajo siete capas de polvo
y los pies secos de la muerte,
estaremos juntos, amor ,
extrañamente confundidos.

Nuestras espinas diferentes,
nuestros ojos maleducados,
nuestros pies que no se encontraban
y nuestros besos indelebles,
todo estará por fin reunido,
pero de qué nos servirá
la unidad de un cementerio?

Que no nos separe la vida
y se vaya al diablo la muerte!
                                  Pablo Neruda


sábado, 2 de octubre de 2010

... vamos haciendo otoño...



... estos días he  puesto de fondo de pantalla otra vez esta imagen otoñal..con sus colores ámbar... es un regalo de    amiga elena a medida que cambian las estaciones yo  hago lo mismo con los fondos de pantalla... así...que vamos haciendo otoño..
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